domingo, 4 de marzo de 2012

La educación de la mujer

Las escritoras norteamericanas Ana Dekinson y Grase Grasiveos, se han ocupado de la importante cuestión de la educación de la mujer. 
Enseñar a la mujer, dicen las citadas literatas, lo siguiente:  

  •  A confiar en si misma y a ser independiente.
  •  A cocinar y hacer buen pan.
  •  A fabricar camisas.
  •  A pintarse con discreción.
  •  A usar zapatos cómodos y de tacón ancho. 
  •  A lavar y planchar.
  •  A hacer sus vestidos.
  •  A hacerse cargo que un peso tiene cien centavos y de que muchos centavos hacen muchos pesos.
  •  A zurcir medias y a pegar botones.
  •  A decir si o no, como Cristo manda, y a decirlo con el corazón a la par que con los labios.
  •  A usar vestidos baratos y a no avergonzarse de ellos. 
  •  A preferir la buena reputación de su novio, antes que su dinero.
  •  A tener su casa arreglada y cada cosa en su lugar.
  •  A comprender que cuanto mas se subordinen los gastos a los medios de que se dispone, mas se ahorra. 
  •  A no tratar con jóvenes de mala fama o de mala educación. 
  •  A no franquearse salvando el respeto con los criados.
  •  A no ir a las tiendas cada día, si no cuando sea menester.
  •  Que cuando mas se aleja uno de la economía, más se acerca a la pobreza. 
  •  Que un hombre laborioso y de buena conducta vale mas que media docena de pillastres vestidos con elegancia.
  •  Enseñadles cada día algo de práctico aunque parezca árido que todavía les quedara tiempo para el idealismo. 
  •  Enseñadles que las presiones y las ligaduras no pueden embellecer las formas.
  •  Enseñadles primero todo lo útil: después si hay tiempo y medios, todo lo bello.
  •  A ser mujeres primero para el hogar, después para los salones. 
  • Partid de un principio: el hombre se casa no para agradar y entretener a los demás. Infeliz el hombre que busca mujer para lucirla en salones y teatros. 
Lia Jimenez. 
Periódico: Morelos nuevo. Enero 9 de 1931. 


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